Hechizo para tener una luna de miel inolvidable

Visite tambien:  hechizos de amor con miel

Hechizo para tener una luna de miel inolvidable
Todos saben lo importante que es la luna de miel en la vida de una pareja. Ella prácticamente definirá toda la relación sexual de la pareja a lo largo del matrimonio. Hay mucha expectativa de ambas partes en cuanto a esto, y el éxito depende del grado de madurez y comprensión de cada uno de ellos. Además, una simpatía muy fácil, divertida y deliciosa se puede hacer antes de la famosa “primera vez” para asegurar total felicidad y perfecto ajuste entre la pareja. Es así:

En la noche de bodas, la pareja debe abstenerse de beber cualquier tipo de bebida alcohólica hasta que finalmente se queden a solas. Para este momento, deben mandar helar una botella de un buen vino blanco y proveer una frutera con dos manzanas, dos peras y dos racimos de uva. Todas las frutas deberán ser, como máximo, del mismo tamaño. Además, deben tener la mano un bote de miel puro, pero puro, no de esos falsificados, sino lo más fresco posible.

Deberán, entonces, hacer un pequeño ritual de inicio de vida, muy importante y significativo. Comerán, en este orden, la manzana, la pera y las uvas, siempre pasándolas en la miel. Mientras comen, deben acompañar con el vino blanco helado. A cada mordida en la fruta, uno debe pasar a la boca del otro el pedazo mordido. Ninguno puede masticar o tragar el pedazo que ha mordido. De la misma forma, el vino deberá ser tomado así. Uno pone el gole en la boca y luego pasa a la boca del otro, sin jamás tragar.

El que ya experimentó esta simpatía garantiza que es sensacional, pues libera las tensiones y crea un clima de mucho cariño y de mucha atracción entre la pareja. Cuando terminen las frutas y el vino, dejen que el momento conduzca sus actos.

Nota del Autor: No hay nada en contra de repetir esta simpatía, al menos una vez cada año, meses, preferentemente en un lugar nuevo a la vez.

El hechizo para el hombre se vuelve más casero

La rutina y la monotonía del matrimonio tienden a hacer al hombre descuidado y él acaba olvidándose de dedicar a la mujer amada aquella atención que ella necesita para sentirse bien y amada. Él aprovecha, entonces, todo el tiempo que tiene libre para dedicarse a los amigos, a su pasatiempo preferido oa permanecer en el bar de la esquina o en aquella rueda de samba. Cambie esto, haciéndolo más casero, con la siguiente simpatía:

En un viernes de Luna Creciente, tome una foto de él de cuerpo entero, pase saliva en ella, luego ensamble con su suya y amarre con una cinta roja, en forma de cruz. Colóquela bajo uno de los pies de la cama de matrimonio, a partir de la primera noche de la Luna Creciente.

De forma que no pueda ver la simpatía, poniendo una alfombra sobre la foto, por ejemplo. Manténgala allí hasta que lo considere conveniente.

Nota del Autor: Puede ocurrir que el hombre se case demasiado, molestándolo. Si esto ocurre, deje la simpatía debajo del pie de la cama sólo los fines de semana o en los días en que desee que venga pronto a casa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *